Tristezas, alegría y melancolía
Este es de una entrada del Blog de Don Mario Conde, un vídeo a mi juicio muy realista y enriquecedor, he decidido añadirlo porque no tiene desperdicio y a mi me ha impactado sobremanera, que lo disfruten.
La verdad de los payasos from blog marioconde on Vimeo.
Este es el comentario que me inspiró al ver el video:
#66 > Francisco Jiménez Flores > 1 de Enero de 2010 18:48
Su comentario queda registrado.
Me ha encantado el vídeo Don Mario, es muy enriquecedor y muy realista, muchas veces yo como todo el mundo he llegado a la conclusión de que tras una sonrisa se pueden esconder muchas cosas (decepciones, sentimientos de culpa,....., pero sobretodo un pensamiento consciente de desanimo por la realidad hostil y elitista que nos rodea), muchas veces todo producido por factores que no podemos cambiar, pero otras muchas veces por estilos de vida y comportamientos que, aun sabiendo que nos derivaran en infelicidad e insatisfacción, nos conduciran a problemas e infelicidades. Quizás por ello sean tan cultural en nuestras sociedades la imagen y el disimulo, ocultar lo que tenemos en nuestro interior, a veces por verguenza, otras veces por protección y otras por estrategia.
Solo en los momentos transcendentales, como la muerte de un ser querido, o una gran catástrofe nos sentimos impulsados a manifestar esa gran humanidad y amor que guardamos en nuestro interior, pero aun asi me parece triste que muchos requieran ese feedback para mostrar su interior. Lo que más preocupa a muchas personas es lo que piensa la persona con la que interactúa y esconder sus ideas de modo selectivo.
Yo personalmente me sigo llevando decepciones porque intento mostrarme como soy, no quiero maquillarme con nada aunque a veces no queda más remedio), pero cuando no disfrazo nada suelo tener reditos negativos en mis relaciones. Al final supongo que nada se puede hacer, pero se cumple una máxima, el camino "correcto" (según yo pienso) es el que te deja un saldo de dolor en tu interior, es una loteria, en donde lo más seguro es que no te toque, pero la ilusión y la esperanza y la fe en la sociedad y en las relaciones humanas (que tengo poca, perdon por mi pesimismo realista) es lo que me da fuerzas a seguir.
Feliz año nuevo, no voy a decir que nos traiga cosas buenas, sí que tengamos suerte con la salud, pero que nos de la consciencia para esforzarnos a tener valor y fuerza para cambiar las lacras personales porque solo así, la sociedad cambiará a mejor, si cada uno hacemos nuestra labor (como las hormigas) la felicidad será para todos un camino fácil de realizar.
Un saludo muy afectuosos a todos los blogueros
URL original de la entrada:
http://www.marioconde.org/blog/2009/12/tristeria-el-hijo-del-alegre-y-la-melancolia/#more-5056

