¿Por qué estamos en crisis?
En tiempos de crisis esta es la pregunta que todos nos hacemos, en tiempos de bonanza, se nos olvida que hay tiempos de crisis.
Algunos argullen al precedente bíblico en tiempos de José, en el cual se profetizó por parte de Jehová que habría un periodo de abundancia de alimentos y otro periodo de escasez. Hoy día se interpreta como normal que esto suceda: en la decada de los setenta, en los noventa y en la crisis actual, de hecho existen teorías cíclicas sobre los flujos de la economía.
Detrás de tantas teorías y tantas predicciones incompletas, se siente cualquiera un tanto inseguro ante tanta incertidumbre económica. Cada persona dentro de sus posibilidades obtiene una lectura de la situación actual. Algunos argullen a la ineficacia de la clase política, otros a los ciclos económicos, otros al sistema capitalista, otros al estado del bienestar, hay otro sector que culpa a China, etc...... mientras que algunos gurús que con simpatía dan una explicación lógica y convincente hacen su agosto en medio de la crisis como es el caso de Leopoldo Abadía.
Y posiblemente todo punto de vista tenga su lógica y razón. Dar una explicación sencilla puede ser tachado de simplista, puesto que la globalización lo ha complicado todo, refiriéndome al sistema económico mundial, y siguiendo los principios de la teoría del caos y el batir de las alas de la mariposa bien pudiera originar un fenómeno catastrófico aparentemente sin conexión ninguna con este suceso ínfimo.
No pretendo llegar a una conclusión o una interpretación de lo que sucede, porque pienso que lo que sucede todos lo conocemos, es decir, básicamente, se han concedido muchos préstamos, muchas entidades financieras no han aprovisionado lo suficiente en sus balances contables, y los que han recibido prestado en gran parte no han generado una riqueza o una productividad sobre esos préstamos. Además de esto creo que el estado del bienestar de los países occidentales ha causado que el déficit público se dispare (prestaciones por desempleo, otros tipos de ayudas, ayudas a las entidades bancarias, falta de eficacia en la gestión de los recursos económicos), en general tanto la deuda pública como la privada se han disparado sobremanera, estamos viendo mermado nuestro poder adquisitivo con la subida de impuestos y la reducción de los sueldos y escasez de empleo. Y nos hemos olvidado que por varios años pensabamos que éramos casi ricos y la economía (junto con los precios de las cosas) crecía de una forma insostenible, pero como éramos felices nadie se planteaba el qué estaba pasando.
Adam Smith pensaba que los mercados se autoregulan, pero la autoregulación ha llevado a muchos (los que no han sabido gestionar sus activos) a la ruina. Hoy pasa lo mismo, solo que los bancos centrales intervienen y regulan el interés y el valor del dinero público con el cual trabajan todas las entidades, ya sean públicas o privadas. Los bancos centrales han errado anteriormente al permitir el desfase y la falta de aprovisionamiento de los bancos, además de intervenir tanto en los tipos de interés.
Nuestro estado del bienestar reduce nuestra capacidad de crecimiento, puesto que muchas empresas producen en oriente por tener la mano de obra más barata, nuestra moneda es mucho más valiosa que el "yuan" chino, por ello nuestras exportaciones se ven diezmadas frente al gigante asiático. Además la globalización y el crecimiento vertiginoso de las nuevas tecnologías ha producido que existan competidores de importancia en cualquier rincón del mundo, lo que obliga a la necesidad de ser más competitivos y más productivos y adaptar constantemente los negocios al mercado.
Es necesario por ello crear una cultura de trabajo y esfuerzo para crecer, no podemos dormirnos en los laureles y pensar que los políticos ya lo solucionarán......
Quizá la mejor manera de ganar derechos sea la de ser más productivos en nuestro trabajo, además de hacer un uso racional de los medios y ayudas que nos brinda los poderes públicos, si hacemos un abuso de esto y no hacemos una gestión correcta de nuestros bienes y no somos productivos, tendremos serios problemas en el futuro, pues ya los tenemos ahora.
La palabra sería, la EFICIENCIA. Esta misma aunque no se vea recompensada a corto plazo, es la que hace que una sociedad sea próspera, como el modelo de los países escandinavos. Si cada ciudadano dentro de sus derechos que le asisten, realizásemos nuestro trabajo con la diligencia debida, todo funcionaría mejor, y existiría un reproche social dirigido hacia el que no se ajustara a esta filosofía de hacer que le direccionaría a ello.
La educación es fundamental en esto. Desde mi humilde punto de vista, creo que éste es el desafío del siglo XXI: El ser eficiente en todo nuestro hacer, ya sea trabajando o beneficiándonos de una ayuda pública, una actitud colaboracionista eficaz y productiva.




Anto dijo
Hola yo creo por que estamos despegnadonos demasiado de la tierra y eso hace que el sistema monetario mundial se vuelva loco y confuso, cada vez menos se cultiva eso hace que encarezca todo todo se vueve sintético y eso trae el desiquilibrio natural saludos, chao
20 Enero 2011 | 06:05 PM